Ni héroe, ni villano
No soy nada en este cuento.
Permaneciendo ajeno
Al mundo en el que me encuentro.
Siento que no puedo.
Enojado por inercia
Que me apresa en el infierno
Por debajo de barreras
Resonando en menores
Adentro de mi cabeza.
Y sintiendo
Que tengo que llenar, de nuevo, esta conciencia.
Éramos pangea
Y el mundo ha cambiado
Sigo inherente, aunque sea de manera
Etérea.
Analepsis de mi persona
Convertida en más.
Y una “soledad” que quizá no está mal.
Dentro de mí mismo
Empty cans
Camino en paralelo
Lo siento desde adentro
Los vientos del invierno
Que salen, en forma de versos.
Viendo atardeceres
Grises por mitad.
Amarillos sin final.
Todo fue a voluntad.
Sentimientos que no puedes parar.
Fuga emocional.
Simple inocuidad.
No pude controlar
Mi propia estabilidad.
Ni héroe ni villano
Necesito mejorar.
Llorando un rio, donde pueda nadar.
Cristales desvanecidos.
Eran un símil
Y mi luz, es un cirio
Simple de extinguir.
Orquídeas liberando su brisa
Deprisa contorneaban la vista
El cielo recobraba su vida
Y las luces que emanaban
Parecidas al amatista.